Archivo de la etiqueta: chavismo

VENEZUELA – Jaime Bayly y la decadencia chavista…falta hasta el papel higiénico!

ESTA ES LA VENEZUELA DE HOY QUE DEJO EL DICTADOR HUGO CHAVEZ y CONTINÚA EL PAJARRACO MADURO

Nuestros hermanos Venezolanos padecen a dirigentes que poco les importa el bien común, la dignidad  y salud psico-física del pueblo. Vemos que el  control de precios impuesto por el chavismo  cómo método para frenar la elevada inflación, juega en contra de la economía y de la rentabilidad de las empresas que ya no les conviene producir, por ejemplo,  papel higiénico…entre otros tantos insumos. Sin dudas es un total fracaso del régimen chavuista!!

Tomen nota Argentinos  porque esto nos esperará de seguir las recetas controladoras del Kirchnerismo con “Patota” Moreno cómo director de las mismas.. No hace falta ir muy lejos..aquí nomás, amigos comerciantes también me cuentan de desabastecimiento en distintos rubros, desde simples tornillitos en ferreterías hasta medicamentos de todo tipo, incluso oncológicos.  Cada vez estamos más cerca de  éstos regímenes Venezolanos y Cubanos! .

El comunismo  no es viable porque atenta contra la naturaleza humana y sus libertades. El individuo ya no se esfuerza lo necesario para su bienestar  y progreso….espera que todo se lo brinde “papá”Estado!. Además,   cómo se puede apreciar en el video, ese mismo  Estado no puede garantizar plenamente bienes y servicios…es decir, en épocas de escasez  el comunismo “hace agua”.

Pueden entender los K aunque se enojen conmigo, esto que les planteo?. Se dan cuneta por qué el COMUNISMO ES IGUAL A MISERIA??

Sasludos. N.C.

ENLACE RELACIONADO:

Pelea por los pollos en un supermercado…

https://nomadecosmico.wordpress.com/2013/05/01/venezuela-pelea-por-los-pollos-en-un-supermercado/

M. VARGAS LLOSA: “La LENTA MUERTE DEL CHAVISMO”

Los Chavistas están dando manotazos de ahogados, hacen lo imposible con tal de mantenerse como sea en el poder, aún trampeando en los comicios…dado que se han detectado varias irregularidades que dan motivo para hablar de vil fraude electoral por parte del oficialismo.  Mientas, “el ilegítimo”, cómo lo llama H. Capriles a N. Maduro, sigue  obstaculizando y oponiéndose al recuento de voto por voto…eso atenta contra la transparencia en un gobierno que se dice “democrático” formalmente, pero en los hechos sabemos que el populísmo, demagogia y totalitarismo son los atributos descollantes del chavisimo.

Dejo dos enlaces interesantes referidos al FRAUDE mediante voto electrónico...

https://nomadecosmico.wordpress.com/2013/04/20/fraude-electoral-en-venezuela-2013/

https://nomadecosmico.wordpress.com/2013/04/15/fraude-mediante-voto-electronico/

Saludos. N.C.

chavvv

La muerte lenta del chavismo

 Al mismo tiempo que el Gobierno de Nicolás Maduro convertía el Parlamento en un aquelarre de brutalidad, la represión se amplificaba y se detenía a funcionarios por votar a la oposición

Por Mario Vargas LLosa

Una fiera malherida es más peligrosa que una sana pues la rabia y la impotencia le permiten causar grandes destrozos antes de morir. Ese es el caso del chavismo, hoy, luego del tremendo revés que padeció en las elecciones del 14 de abril, en las que, pese a la desproporción de medios y al descarado favoritismo del Consejo Nacional Electoral —cuatro de cuyos cinco rectores son militantes gobiernistas convictos y confesos— el heredero de Chávez, Nicolás Maduro, perdió cerca de 800 mil votos y probablemente sólo pudo superar a duras penas a Henrique Capriles mediante un gigantesco fraude electoral. (La oposición ha documentado más de 3,500 irregularidades en perjuicio suyo durante la votación y el conteo de los votos).

Advertir que “el socialismo del siglo XXI”, como denominó el comandante Hugo Chávez al engendro ideológico que promocionó su régimen, ha comenzado a perder el apoyo popular y que la corrupción, el caos económico, la escasez, la altísima inflación y el aumento de la criminalidad, van vaciando cada día más sus filas y engrosando las de la oposición, y, sobre todo, la evidencia de la incapacidad de Nicolás Maduro para liderar un sistema sacudido por cesuras y rivalidades internas, explica los exabruptos y el nerviosismo que en los últimos días ha llevado a los herederos de Chávez a mostrar la verdadera cara del régimen: su intolerancia, su vocación antidemocrática y sus inclinaciones matonescas y delincuenciales.

Así se explica la emboscada de la que fueron víctimas el martes 30 de abril los diputados de la oposición —miembros de la Mesa de la Unidad Democrática—, en el curso de una sesión que presidía Diosdado Cabello, un ex militar que acompañó a Chávez en su frustrado levantamiento contra el Gobierno de Carlos Andrés Pérez. El Presidente del Congreso comenzó por quitar el derecho de la palabra a los parlamentarios opositores si no reconocían el fraude electoral que entronizó a Maduro e hizo que les cerraran los micros. Cuando los opositores protestaron, levantando una bandera que denunciaba un “Golpe al Parlamento”, los diputados oficialistas y sus guardaespaldas se abalanzaron a golpearlos, con manoplas y patadas que dejaron a varios de ellos, como Julio Borges y María Corina Machado, con heridas y lesiones de bulto. Para evitar que quedara constancia del atropello, las cámaras de la televisión oficial apuntaron oportunamente al techo de la Asamblea. Pero los teléfonos móviles de muchos asistentes filmaron lo ocurrido y el mundo entero ha podido enterarse del salvajismo cometido, así como de las alegres carcajadas con que Diosdado Cabello celebraba que María Corina Machado fuera arrastrada por los cabellos y molida a patadas por los valientes revolucionarios chavistas.

Dos semanas antes, yo había oído a María Corina hablar sobre su país, en la Fundación Libertad, de Rosario, Argentina. Es uno de los discursos políticos más inteligentes y conmovedores que me ha tocado escuchar. Sin asomo de demagogia, con argumentos sólidos y una desenvoltura admirable, describió las condiciones heroicas en que la oposición venezolana se enfrentaba en esa campaña electoral al elefantiásico oficialismo —por cada 5 minutos de televisión de Henrique Capriles, Nicolás Maduro disponía de 17 horas—, la intimidación sistemática, los chantajes y violencias de que eran víctimas en todo el país los opositores reales o supuestos, y el estado calamitoso en que el desgobierno y la anarquía habían puesto a Venezuela luego de catorce años de estatizaciones, expropiaciones, populismo desenfrenado, colectivismo e ineptitud burocrática. Pero en su discurso había también esperanza, un amor contagioso a la libertad, la convicción de que, no importa cuán grandes fueran los sacrificios, la tierra de Bolívar terminaría por recuperar la democracia y la paz en un futuro muy cercano.

Todos quienes la escuchamos aquella mañana quedamos convencidos de que María Corina Machado desempeñaría un papel importante en el futuro de Venezuela, a menos de que la histeria que parece haberse apoderado del régimen chavista, ahora que se siente en pleno proceso de descomposición interna y ante una impopularidad creciente, le organice un accidente, la encarcele o la haga asesinar. Y es lo que puede ocurrirle también a cualquier opositor, empezando por Henrique Capriles, a quien la ministra de Asuntos Penitenciarios acaba de advertirle públicamente que ya tiene listo el calabozo donde pronto irá a parar.

No es mera retórica: el régimen ha comenzado a golpear a diestra y siniestra. Al mismo tiempo que el Gobierno de Maduro convertía el Parlamento en un aquelarre de brutalidad, la represión en la calle se amplificaba, con la detención del general retirado Antonio Rivero y un grupo de oficiales no identificados acusados de conspirar, con las persecuciones a dirigentes universitarios y con expulsiones de sus puestos de trabajo de varios cientos de funcionarios públicos por el delito de haber votado por la oposición en las últimas elecciones. Los ofuscados herederos de Chávez no comprenden que estas medidas abusivas los delatan y en vez de frenar la pérdida de apoyos en la opinión pública sólo aumentarán el repudio popular hacia el Gobierno

Tal vez con lo que está ocurriendo en estos días en Venezuela tomen conciencia los Gobiernos de los países sudamericanos (Unasur) de la ligereza que cometieron apresurándose a legitimar las bochornosas elecciones venezolanas y yendo sus presidentes (con la excepción del de Chile) a dar con su presencia una apariencia de legalidad a la entronización de Nicolás Maduro a la Presidencia de la República. Ya habrán comprobado que el recuento de votos a que se comprometió el heredero de Chávez para obtener su apoyo, fue una mentira flagrante pues el Consejo Nacional Electoral proclamó su triunfo sin efectuar la menor revisión. Y es, sin duda, lo que hará también ahora con el pedido del candidato de la oposición de que se revise todo el proceso electoral impugnado, dado el sinnúmero de violaciones al reglamento que se cometieron durante la votación y el conteo de las actas.

En verdad, nada de esto importa mucho, pues todo ello contribuye a acelerar el desprestigio de un régimen que ha entrado en un proceso de debilitamiento sistemático, algo que sólo puede agravarse en el futuro inmediato, teniendo en cuenta el catastrófico estado de sus finanzas, el deterioro de su economía y el penoso espectáculo que ofrecen sus principales dirigentes cada día, empezando por Nicolás Maduro. Da tristeza el nivel intelectual de ese Gobierno, cuyo jefe de Estado silba, ruge o insulta porque no sabe hablar, cuando uno piensa que se trata del mismo país que dio a un Rómulo Gallegos, a un Arturo Uslar Pietri, a un Vicente Gerbasi y a un Juan Liscano, y, en el campo político, a un Carlos Rangel o un Rómulo Betancourt, un Presidente que propuso a sus colegas latinoamericanos comprometerse a romper las relaciones diplomáticas y comerciales en el acto con cualquier país que fuera víctima de un golpe de Estado (ninguno quiso secundarlo, naturalmente).

Lo que importa es que, después del 14 de abril, ya se ve una luz al final del túnel de la noche autoritaria que inauguró el chavismo. Importantes sectores populares que habían sido seducidos por la retórica torrencial del comandante y sus promesas mesiánicas, van aprendiendo, en la dura realidad cotidiana, lo engañados que estaban, la distancia creciente entre aquel sueño ideológico y la caída de los niveles de vida, la inflación que recorta la capacidad de consumo de los más pobres, el favoritismo político que es una nueva forma de injusticia, la corrupción y los privilegios de la nomenclatura, y la delincuencia común que ha hecho de Caracas la ciudad más insegura del mundo. Como nada de esto puede cambiar, sino para peor, dado el empecinamiento ideológico del Presidente Maduro, formado en las escuelas de cuadros de la Revolución Cubana y que acaba de hacer su visita ritual a La Habana a renovar su fidelidad a la dictadura más longeva del continente americano, asistimos a la declinación de este paréntesis autoritario de casi tres lustros en la historia de ese maltratado país. Sólo hay que esperar que su agonía no traiga más sufrimientos y desgracias de los muchos que han causado ya los desvaríos chavistas al pueblo venezolano.

Fuente: El País, 05/5/13

FASCISMO CHAVISTA

chav

Cualquier similitud con lo que sucede en Argentina…¿¿es mera coincidencia??

Saludos. N. C.

VENEZUELA – El proceso Jurídico de la “Revolución Chavista”

En éste video cortito, se muestran los pasos que dio el Chavismo para perpetuarse en el poder. Oportunamente han perpetrado un Golpe de Estado “Sui Generis” en la hermana República de Venezuela, mediante vía de hecho con apariencia jurídica de un sistema democrático. Es similar  el caso para aplicarlo al Kirchnerismo, que nos machaca permanentemente que… “VA POR TODO”, fiel reflejo de un NEFASTO GOBIERNO  TOTALITARIO…CFK elegida democráticamente pero devinida en DÉSPOTA!!. Y la historia siempre nos demostró que este tipo de gobiernos decadentes y opresores NUNCA terminan bien, será el caso de CFK, también?

Saludos. N.C.

MARIO VARGAS LLOSA y la muerte de Hugo Chávez

Mario Vargas LLosa

LA MUERTE DEL CAUDILLO

PIEDRA DE TOQUE.  No hay que dejarse impresionar demasiado por las muchedumbres llorosas que velan los restos de Hugo Chávez. Lo que ocurrirá a partir de ahora en Venezuela es totalmente incierto

El comandante Hugo Chávez Frías pertenecía a la robusta tradición de los caudillos, que, aunque más presente en América Latina que en otras partes, no deja de asomar por doquier, aun en democracias avanzadas, como Francia. Ella revela ese miedo a la libertad que es una herencia del mundo primitivo, anterior a la democracia y al individuo, cuando el hombre era masa todavía y prefería que un semidiós, al que cedía su capacidad de iniciativa y su libre albedrío, tomara todas las decisiones importantes sobre su vida. Cruce de superhombre y bufón, el caudillo hace y deshace a su antojo, inspirado por Dios o por una ideología en la que casi siempre se confunden el socialismo y el fascismo —dos formas de estatismo y colectivismo— y se comunica directamente con su pueblo, a través de la demagogia, la retórica y espectáculos multitudinarios y pasionales de entraña mágico-religiosa.

Su popularidad suele ser enorme, irracional, pero también efímera, y el balance de su gestión infaliblemente catastrófica. No hay que dejarse impresionar demasiado por las muchedumbres llorosas que velan los restos de Hugo Chávez; son las mismas que se estremecían de dolor y desamparo por la muerte de Perón, de Franco, de Stalin, de Trujillo, y las que mañana acompañarán al sepulcro a Fidel Castro. Los caudillos no dejan herederos y lo que ocurrirá a partir de ahora en Venezuela es totalmente incierto. Nadie, entre la gente de su entorno, y desde luego en ningún caso Nicolás Maduro, el discreto apparatchik al que designó su sucesor, está en condiciones de aglutinar y mantener unida a esa coalición de facciones, individuos e intereses encontrados que representan el chavismo, ni de mantener el entusiasmo y la fe que el difunto comandante despertaba con su torrencial energía entre las masas de Venezuela.

Pero una cosa sí es segura: ese híbrido ideológico que Hugo Chávez maquinó, llamado la revolución bolivariana o el socialismo del siglo XXI comenzó ya a descomponerse y desaparecerá más pronto o más tarde, derrotado por la realidad concreta, la de una Venezuela, el país potencialmente más rico del mundo, al que las políticas del caudillo dejan empobrecido, fracturado y enconado, con la inflación, la criminalidad y la corrupción más altas del continente, un déficit fiscal que araña el 18% del PIB y las instituciones —las empresas públicas, la justicia, la prensa, el poder electoral, las fuerzas armadas— semidestruidas por el autoritarismo, la intimidación y la obsecuencia.

El híbrido del socialismo del siglo XXI ya comenzó a descomponerse y terminará por desaparecer
La muerte de Chávez, además, pone un signo de interrogación sobre esa política de intervencionismo en el resto del continente latinoamericano al que, en un sueño megalómano característico de los caudillos, el comandante difunto se proponía volver socialista y bolivariano a golpes de chequera. ¿Seguirá ese fantástico dispendio de los petrodólares venezolanos que han hecho sobrevivir a Cuba con los cien mil barriles diarios que Chávez poco menos que regalaba a su mentor e ídolo Fidel Castro? ¿Y los subsidios y/o compras de deuda a 19 países, incluidos sus vasallos ideológicos como el boliviano Evo Morales, el nicaragüense Daniel Ortega, a las FARC colombianas y a los innumerables partidos, grupos y grupúsculos que a lo largo y ancho de América Latina pugnan por imponer la revolución marxista? El pueblo venezolano parecía aceptar este fantástico despilfarro contagiado por el optimismo de su caudillo; pero dudo que ni el más fanático de los chavistas crea ahora que Nicolás Maduro pueda llegar a ser el próximo Simón Bolívar. Ese sueño y sus subproductos, como la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), que integran Bolivia, Cuba, Ecuador, Dominica, Nicaragua, San Vicente y las Granadinas y Antigua y Barbuda, bajo la dirección de Venezuela, son ya cadáveres insepultos.

En los catorce años que Chávez gobernó Venezuela, el barril de petróleo multiplicó unas siete veces su valor, lo que hizo de ese país, potencialmente, uno de los más prósperos del globo. Sin embargo, la reducción de la pobreza en ese período ha sido menor en él que, digamos, las de Chile y Perú en el mismo periodo. En tanto que la expropiación y nacionalización de más de un millar de empresas privadas, entre ellas de tres millones y medio de hectáreas de haciendas agrícolas y ganaderas, no desapareció a los odiados ricos sino creó, mediante el privilegio y los tráficos, una verdadera legión de nuevos ricos improductivos que, en vez de hacer progresar al país, han contribuido a hundirlo en el mercantilismo, el rentismo y todas las demás formas degradadas del capitalismo de Estado.

Chávez no estatizó toda la economía, a la manera de Cuba, y nunca acabó de cerrar todos los espacios para la disidencia y la crítica, aunque su política represiva contra la prensa independiente y los opositores los redujo a su mínima expresión. Su prontuario en lo que respecta a los atropellos contra los derechos humanos es enorme, como lo ha recordado con motivo de su fallecimiento una organización tan objetiva y respetable como Human Rights Watch. Es verdad que celebró varias consultas electorales y que, por lo menos algunas de ellas, como la última, las ganó limpiamente, si la limpieza de una consulta se mide sólo por el respeto a los votos emitidos, y no se tiene en cuenta el contexto político y social en que aquella se celebra, y en la que la desproporción de medios con que el gobierno y la oposición cuentan es tal que ésta corre de entrada con una desventaja descomunal.

Pero, en última instancia, que haya en Venezuela una oposición al chavismo que en la elección del año pasado casi obtuvo los seis millones y medio de votos es algo que se debe, más que a la tolerancia de Chávez, a la gallardía y la convicción de tantos venezolanos, que nunca se dejaron intimidar por la coerción y las presiones del régimen, y que, en estos catorce años, mantuvieron viva la lucidez y la vocación democrática, sin dejarse arrollar por la pasión gregaria y la abdicación del espíritu crítico que fomenta el caudillismo.

Ni el más fanático de los chavistas cree ahora que Maduro pueda ser el nuevo Simón Bolívar
No sin tropiezos, esa oposición, en la que se hallan representadas todas las variantes ideológicas de la derecha a la izquierda democrática de Venezuela, está unida. Y tiene ahora una oportunidad extraordinaria para convencer al pueblo venezolano de que la verdadera salida para los enormes problemas que enfrenta no es perseverar en el error populista y revolucionario que encarnaba Chávez, sino en la opción democrática, es decir, en el único sistema que ha sido capaz de conciliar la libertad, la legalidad y el progreso, creando oportunidades para todos en un régimen de coexistencia y de paz.

Ni Chávez ni caudillo alguno son posibles sin un clima de escepticismo y de disgusto con la democracia como el que llegó a vivir Venezuela cuando, el 4 de febrero de 1992, el comandante Chávez intentó el golpe de Estado contra el gobierno de Carlos Andrés Pérez, golpe que fue derrotado por un Ejército constitucionalista y que envió a Chávez a la cárcel de donde, dos años después, en un gesto irresponsable que costaría carísimo a su pueblo, el presidente Rafael Caldera lo sacó amnistiándolo. Esa democracia imperfecta, derrochadora y bastante corrompida había frustrado profundamente a los venezolanos, que, por eso, abrieron su corazón a los cantos de sirena del militar golpista, algo que ha ocurrido, por desgracia, muchas veces en América Latina.

Cuando el impacto emocional de su muerte se atenúe, la gran tarea de la alianza opositora que preside Henrique Capriles está en persuadir a ese pueblo de que la democracia futura de Venezuela se habrá sacudido de esas taras que la hundieron, y habrá aprovechado la lección para depurarse de los tráficos mercantilistas, el rentismo, los privilegios y los derroches que la debilitaron y volvieron tan impopular. Y que la democracia del futuro acabará con los abusos del poder, restableciendo la legalidad, restaurando la independencia del Poder Judicial que el chavismo aniquiló, acabando con esa burocracia política elefantiásica que ha llevado a la ruina a las empresas públicas, creando un clima estimulante para la creación de la riqueza en el que los empresarios y las empresas puedan trabajar y los inversores invertir, de modo que regresen a Venezuela los capitales que huyeron y la libertad vuelva a ser el santo y seña de la vida política, social y cultural del país del que hace dos siglos salieron tantos miles de hombres a derramar su sangre por la independencia de América Latina.

Por  M. Vargas LLosa, El País, 10-3-2913

(Supuesta) Carta de Hugo Chávez…(¿Que espera la oposición para pedir peritaje caligráfico?)

De esa forma se comunica Chávez…que patético!. Me pregunto…¿Hasta cuando seguirá Maduro y cia. con ésta farsa de Chávez?. Por que no permiten que vaya una comisión a  Cuba a constatar la salud del presidente electo así se terminan con las especulaciones y  nos tapa la boca a todos?  (algo similar ocurre en Argentina con la inexistencia presunta del “título de abogada ”  de nuestra presidenta,  Cristina Kirchner)  Eso si realmente es tomarle el pelo a la gente, irrespetar al pueblo generándole falsas expectativas.

Suponiendo que regrese “vivito y coleando” a Venezuela…una persona que no puede con su propia humanidad, podrá dirigir a tantos millones de Venezolanos?. Cuanto egoísmo e intereses en juego!.  Se sabe que si realmente falleció, como hay fuertes versiones al respecto, se tendría  que convocar a elecciones nuevamente y eso es lo que el “democratico” gobierno Chavista no quiere!

Pero por otro lado, me parece lógico  y oportuno que la oposición tenga la posibilidad de solicitar un peritaje caligráfico sobre la firma  de dicha carta, presuntamente de  puño y letra de Hugo Chávez, en comparación con otros documentos fehacientemente firmados por él (dadas las circunstancias particulares de su salud), eso sería muy interesante…obviamente, con peritos y funcionarios independientes, honestos, idóneos y probos!, será mucho pedir?. Habrá que considerar, también, si es que el presidente electo dejó previamente documentos firmados y que hayan sido objeto de alguna maniobra fraudulenta por  el Chavismo y pasar como actual la firma que se investigue eventualmente…todo un tema!

Saludos. N.C.

ps 1

EL VICEPRESIDENTE DE VENEZUELA, NICOLÁS MADURO, LEYÓ UN ESCRITO FIRMADO POR EL CAUDILLO BOLIVARIANO 

El vicepresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, leyó una carta de Hugo Chávez en la cumbre de la Unión Europea y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).

Sin alusiones a su salud, el caudillo caribeño aseguró que desde La Habana “está pendiente” del desarrollo del encuentro de países que se realiza en Chile y destacó la presidencia pro-tempore del organismo que recibió el gobierno cubano.

“Es un acto de justicia, luego de más de 50 años de resistencia al criminal bloqueo imperial de los Estados Unidos. América Latina les está diciendo que todos los intentos por aislar a Cuba han fracasado y fracasarán“, señaló en la carta que llevaba una firma de su puño y letra en tinta roja, según pudieron enfocar las cámaras.

Además, Chávez parafraseo al historiador argentino Jorge Abelardo Ramos para señalar que “existe una cuestión nacional sin resolver: América Latina no se encuentra dividida porque es subdesarrollada, es subdesarrollada porque está dividida“.

El presidente venezolano aprovechó la misiva para referirse “brevemente a algunos puntos de la agenda” de la cumbre de la Celac y consideró “decisivo darle el más riguroso cumplimiento a los compromisos sociales“.

Entre ellos, señaló puntualmente dos: “El desarrollo del programa latinoamericano y caribeño de alfabetización y el plan para la erradicación del hambre“. A la vez, aprovechó para disparar contra los países de la Unión Europea, cuya “única respuesta ha sido el recorte de gastos”.

“La gran política supone un aprendizaje permanente, aprender a convivir con diferencias, aceptarlas, procesarlas y complementarlas“, advirtió.

Fuente: Infobae